23 febrero 2006

La historia del monje que huyó a pie


En respuesta a Comentarios en el foro:
[...]”formar jóvenes lectores es necesario un trabajo en equipo entre maestros [..] y padres de familia [...]. Me gustaría conocer la opinión de los demás participantes de la lista
sobre este tema. Saludos cordiales para todos, Mónica Sulecio de Álvarez"

“Apreciada Mónica, Estoy totalmente de acuerdo contigo sobre el papel fundamental que tiene la familia en un desarrollo lector. [...]Pero, creo que solo eso no es suficiente. En la actualidad la estructura familiar esta sufriendo muchos cambios y ya no representa un modelo educativo tan fuerte como antiguamente. Ahora, en el desarrollo de los gustos y costumbres personales influyen muchos factores externos, con tanto o más poder de influencia que la familia, los amigos, la escuela, los medios de comunicación,... Por ello cuando nos planteamos medidas de potenciar la lectura es necesario adoptar una mirada amplia.

Es necesario la adopción de acciones en un conjunto de ámbitos y a ser posibles coordinadas: - Medidas políticas [..] Medidas familiares Medidas escolares[...] Y no sigo porque la lista sería muy amplia, tanto que en algunos momentos nos parece una tarea tremenda.

Menos mal que como narradores siempre nos queda un cuento para apoyarnos:
"Cuando la invasión del Tibet (por parte de China), uno de los Lamas más ancianos y respetados, decidió huir solo a través de las montañas, hasta la India. Era un camino muy difícil para cualquier persona y además era invierno, lo cual convertía la escapada casi en un suicidio. Pero a pesar del frió, la dureza del camino, la falta de alimentos, tras 15 días de camino llego a la frontera y allí tras calentarse y alimentare, fue entrevistado por un periodista occidental. Este le pregunto: - ¿cómo a conseguido llegar, a pesar de todas las dificultades?. ¿Tiene algún producto milagroso?. ¿A realizado algún ejercicio de concentración mental especial?. Y otro montón de preguntas similares. El monje respondió: - Muy sencillo, primero puse un pie y luego el otro, es resto es sencillo."

Carles García Domingo Colectivo Fábula. Animación a la lectura y la escritura.ZARÁNDULA Comunicación Cultural

3 comentarios:

Monica Sulecio de Álvarez dijo...

Muchas gracias por tu respuesta, Carles. Efectivamente son muchos los actores en la dinámica de la animación a la lectura y justamente el éxito en esta empresa de animar a los niños, las niñas y los jóvenes a leer dependerá de que cada uno de los actores desempeñe lo mejor posible su papel, coordinando esfuerzos, de tal manera que todos "representen la misma obra".

También tienes razón en cuanto a que a pesar de todo lo que se haga, simplemente habrá quienes no adopten la lectura como un hábito, pero mi sueño es que este segmento de la población sea el menos y no el más como actualmente ocurre en mi país. También tienes razón en cuanto a no hacer crecer un sentimiento de culpa insano e innecesario en las personas que no leen, pues si bien se pierden de oportunidades maravillosas, la no lectura no riñe con la felicidad; cada quien tiene "su" manera de ser feliz.

Lo que sí me da un poco de miedo es lo que dices de que:

«En la actualidad la estructura familiar esta sufriendo muchos cambios y ya no representa un modelo educativo tan fuerte como antiguamente. Ahora, en el desarrollo de los gustos y costumbres personales influyen muchos factores externos, con tanto o más poder de influencia que la familia, los amigos, la escuela, los medios de comunicación,...»

Considero que efectivamente la estructura familiar ha variado bastante y afortunadamente en ciertos casos, la interrelación entre los miembros también se ha modificado para permitir un intercambio más rico, directo y abierto, pero quiero seguir creyendo que la familia será siempre el referente más poderoso para los niños, las niñas y los jóvenes para cuando los medios externos los hagan dudar de sus hábitos y sus valores. Según yo lo veo, los medios, la escuela, los amigos, etc. ejercen una influencia poderosa que permite a cada uno forjarse una personalidad única, pero debieran ser los padres y las madres con la confianza y la credibilidad que han construido en la relación con sus hijos, la fuente de hábitos y de valores en la que se bañen y se energicen los hijos.

El esfuerzo para formar lectores debe ser conjunto: padres, madres, escuela, gobierno, bibliotecas, promotores culturales, medios de comunicación, etc., porque como dice el dicho "una sola golondrina, no hace verano".

Gracias por la historia del monje. Es absolutamente cierta para llegar, hay que empezar.

Tal vez no venga mucho al caso, pero el martes pasado tuve la oportunidad de estar en una presentación de Juan Carlos Sagastume, un guatemalteco que recientemente terminó una travesía a remo en el Océano Atlántico. También participó en una maratón en el Ártico y contó que su entrenamiento para esa competencia lo había hecho en Petén, donde tiene su residencia, que por cierto es una de las áreas más calurosas de Guatemala. Entonces, alguien le preguntó que cómo entrenaba en Petén para una competencia en el Ártico, y la respuesta fue "con shorts y t-shirt". Así de simple, como simple también debiera ser la animación a la lectura.

Un cordial saludo,

Mónica

Anónimo dijo...

Juan Carlos Sagastume
Bitácora
http://www.guate360.com/blog/2005/12/12/juan-carlos-sagastume/

Lologra:
http://www.prensalibre.com/pl/2006/febrero/16/134773.html
Moderadora

solodelibros dijo...

Fundamental el entorno familiar para el desarrollo de un buen lector. Los niños imitan lo que ven. Y ya sabes: si tú lees, ellos leen. Otra cosa es que los padres se quieran desentender de sus "obligaciones". Los padres ya no educan en absoluto, así que menos se van a ocupar de hacer de sus hijos buenos lectores.