21 enero 2010

Haiti animarse a la reflexión y movilización solidaria

Estimados amigos de animación

Una catastrofe que nos debe animar a la reflexion y movilizacion solidaria el terremoto que ha golpeado Haití, el país más pobre de América donde la mitad de la población afectada son menores de edad.

UNICEF ha puesto ya en marcha su operativo de emergencia para atender las necesidades básicas de las familias afectadas y proporcionarles agua, alimentos, asistencia médica, cobijo y protección.
Información sobre la emergencia Unicef
Donaciones

16 enero 2010

MÁS LIBROS, MENOS CARA

17 diciembre 2009

¿Para qué sirven los libros en las escuelas?

Bajo este título, la Revista Tamadaba, de los Centros del Profesorado de Gran Canaria, me han publicado un artículo que procura hacer una humilde reflexión sobre el papel de los libros en las aulas.

Puedes descargarlo, haciendo clic aquí.

15 diciembre 2009

Elecciones en la lira popular


!Hola amigos!
En Chile estamos por la "segunda patita" de las elecciones presidenciales...la cosa se ve compleja, se polarizan las expresiones y las porturas,esperamos que la sabiduria de los pueblos se imponga con la cordura necesaria.

La lira popular o literatura de cordel, son piegos de papel de envolver, donde los poetas del pueblo expresaban los sinsabores, peripecias y pensamientos del pueblo chileno. Les acerco una buena a ver si algún candidato le presta la atención debida y se le "prende la ampolleta":

Tranformación de Santiago por la ciudad deleitosa.
Lira popular Fuente Memoria Chilena

Si yo fuera Presidente
ya no habría más pobreza,
todo sería riqueza
en este gran continente.

Formaría un caudaloso
río de puro aguardiente,
otro de leche caliente
que fuera también frondoso;
también en un rico pozo
caerían, francamente,
aquel azúcar imponente
un buen ponche nos daría,
y todo lo cumpliría
si yo fuera Presidente.

El suelo haría asfaltar
con chancaca, la mejor,
poniendo a su alrededor
ladrillos de pan candeal.
Santiago lo haré techar
con una almíbar bien gruesa,
poniéndole por firmeza
puntales de caramelos,
y con tan buenos anhelos
ya no habría más pobreza.

Cien mil sitios formaré
destinados a los pobres
y con ladrillos de cobre
todo lo enladrillaré;
con oro aun techaré
desde la primera pieza,
y con mantequilla espesa
los blanquearé de manera,
y si gobierno yo fuera
todo sería riqueza.

De pura chicha, una cequión
formaré en cada camino,
y un puente de puro vino
con arces de salchichón;
sus barandas de jamón
serían, precisamente;
también las tablas del puente
serán de queso el más puro;
plata llovería, lo juro,
en este gran continente.

Por fin, voy a hacer tapiar
con quesos, la población,
y en esta bella nación
botado el oro ha de andar;
también voy a adoquinar
con azúcar todo el suelo;
por hacerlo me desvelo,
bien lo puedo comprobar,
que por último haré un mar
con olas de buen Pigüelo.

28 noviembre 2009

Nueva biblioteca en Santander

El Diario Montañés publica un extenso artículo de A. Ruiz y J. C. Rojo sobre la apertura de una nueva biblioteca en Santander. La sola extensión de la noticia es infrecuente en la prensa, que por lo general se ocupa de las bibliotecas de refilón, así que considero que vale la pena darle aún más eco reproduciéndolo aquí. 

«La biblioteca, un espacio que gana al lector en plena crisis»
Los lectores y usuarios habituales de las salas de lectura y de los fondos de las bibliotecas santanderinas están de enhorabuena. La inauguración, el próximo 16 de diciembre, de las instalaciones de la Biblioteca Pública o Biblioteca Central de Cantabria y el Archivo Histórico Provincial en la calle Marqués de la Hermida vendrá a mejorar de manera sustancial un servicio que en Santander prestan tanto la Biblioteca Pública como las municipales.
La Ley de Bases Locales establece que son los ayuntamientos quienes tienen la 'obligación legal' de prestar el servicio de biblioteca en las poblaciones de más de 5.000 habitantes. En el caso de Santander, en la capital se encuentran, además de los cinco centros depedendientes del Ayuntamiento, la Biblioteca Pública, la del Ateneo de Santander y la de la Fundación Marcelino Botín además de la universitaria.
Hasta hace sólo unos meses, en el antiguo edificio de la calle Gravina compartían espacio y servicios la Biblioteca Pública y la Municipal de Santander. Así, por las mañanas, el servicio de la sala de lectura era atendido por personal de la Pública y por la tarde eran empleados municipal quienes se hacian cargo de ello. La inauguración de la nueva biblioteca acabará con este reparto de funciones y espacios y permitirá reubicar los fondos de una y otra y mejorar los servicios. Así, en el caso de la municipal, en los locales de Gravina se trabaja actualmente para adecuar los servicios a la red municipal de bibliotecas con el fin de que las cinco existentes ofrezcan los mismos servicios y dispongan de los mismos fondos. La apertura de la nueva Biblioteca Pública ha implicado también lel cierre de la Gutiérrez Solana (c/ Ruiz de Alda) ya que sus usuarios podrán acudir a partir de ahora a las nuevas instalaciones. Estos fondos irán a parar a las dependencias de la calle Gravina.
En lo que se refiere al antiguo pabellón de lectura de Menéndez Pelayo, éste se mantendrá como el 'espacio noble y principal' de las futuras depedencias de la Consejería de Cultura.
La sala de lectura
La apertura de las nuevas instalaciones de la calle Marqués de la Hermida supondrán una sustancial ampliación de la sala de lectura. Así, el total de puestos disponibles será de 640: 520 para adultos y 120 para infantil. Habrá sala de estudio; sala infantil; un espacio independiente que incluye puestos para ordenadores; zona de prensa, zona de consulta; acceso a internet y referencia electrónica y multimedia; hemeroteca; consulta de fondo local y depósitos; salas de trabajo en grupo y gabinetes de investigación.
El nuevo edificio permitirá también ampliar los fondos existentes, tanto en obras de referencia como en préstamo tanto de adultos como infantil. En total, los fondos superan el número de 160.000 libros.
Más personal
El personal que atenderá este servicio también se incrementará en pocos días. En la actualidad la Biblioteca Pública de Cantabria tiene una plantilla de 11 funcionarios, 3 ordenanzas, 6 auxiliares y 2 ayudantes de biblioteca además de 4 becarios. Dentro de la plantilla, dos empleados son bibliotecarios. A partir de la apertura de las nuevas dependencias, el personal se completará, en un primer momento, con otras 13 personas. La Consejería de Cultura, a través de la Sociedad Regional de Cultura y Deporte, ha convocado 13 plazas (8 de técnicos de biblioteca y 5 de técnicos de archivo) para su incorporación a las nuevas instalaciones.
Los servicios también se ampliarán de manera sustancial y a los ya habituales de sala de lectura y préstamo, se incorporarán novedades como gabinetes de investigación, talleres para actividades infantiles, formación de usuarios, sala de estudio y actividades culturales y de promoción de la lectura.
Oasis de conocimiento
Tienen el gusto del pequeño placer, del intimismo que permite conocer al usuario, sus predilecciones, para satisfacer su demanda. Son pequeños oasis del conocimiento nacidos al cobijo de centros culturales, algunos especializados. No se configuran como espacios alternativos a la futura biblioteca municipal; su oferta es complementaria, dedicada a sus vecinos, y continuará dando servicio tras la inauguración del espacio que ocupará el proyecto localizado en el antiguo edificio de Tabacalera. Al menos en la mayoría de los casos.
«Nuestra localización, en la calle Ruiz de Alda, muy cercana a la nueva ubicación de la futura biblioteca municipal, nos llevará a integrarnos en el nuevo espacio. Pero sencillamente será una cuestión de pragmatismo. Allí hay sitio para nosotros. De hecho, sólo la zona dedicada a la literatura infantil ya ocupa lo mismo de lo que lo hacía nuestro centro», argumenta Sara desde la dirección de la biblioteca Gutiérrez-Solana cuando razona el cierre de su pequeña biblioteca para su integración en la nueva sede.
El servicio, especializado, contemplaba la demanda vecinal para adaptar su oferta. «La mayor parte del fondo con el que contamos se centra en la narrativa clásica. En el servicio de préstamo, son libros que tienen mucha salida entre los más jóvenes. Ejemplares como 'El Lazarillo de Tormes', 'La Celestina' y otros tantos que se encuentran en los programas de estudios para los chavales de Enseñanza Secundaria, son los más solicitados», agrega Sara.
El servicio de préstamo se configuraba de manera muy sencilla. «Cada usuario rellena una ficha de datos con la que confeccionamos un carné para efectuar las extracciones de ejemplares», apunta. ¿El libro más demandado? «La saga 'Millenium' está saturando nuestra capacidad». Un perfil parecido se encuentra en el centro Fernando Ateca, en el barrio Ateca de Monte. «Nos hacemos cargo de cerca de 5.000 ejemplares, especialmente novela y volúmenes de enciclopedia», explica María José, al frente de la gestión del espacio. Pero el público, a través de sus peticiones, va dando forma al servicio, «y en nuestro caso los más interesados han sido los niños». La literatura infantil suma la mitad de los fondos con los que cuenta un centro con un usuario tipo que no supera los doce años de edad. «Pueden adquirir dos libros durante quince días. Si necesitan más tiempo pueden renovar la petición, y salvo que exista una demanda muy grande, no suele haber problema para efectuar la ampliación de plazo», aclara María José.
Los fondos audiovisuales -DVDs de cine y documentales, ópera y teatro-, y los puestos de ordenadores de trabajo o de acceso a Internet suelen completar las posibilidades de estas pequeñas áreas dedicadas a satisfacer las necesidades culturales de algunos barrios y otras zonas de la ciudad.