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10 enero 2011

Adolescentes y lectura.


El otro día tuve la oportunidad de escuchar un diálogo de adolescentes.

Estaban sentados tres jóvenes junto a mí, en la piscina donde entrenan mis hijos. Se contaban los regalos de Navidad. El regalo estrella estaba siendo una nueva versión de un juego de fútbol. Llegó un chico que levantó la mano a modo de saludo y se sentó junto a los demás.

- ¿Qué te trajeron los Reyes? --preguntó uno--, ¿el Fifa 2011? --dijo entusiasmado.

- No me gusta la Play --respondió desafiante.

A los pocos segundos, sentenció:

- Pero tampoco me gusta leer, ¿vale?

11 marzo 2008

Llorar y reír por Don Quijote

"Hay tantas clases de clases como clases. Una de ellas es la de las inolvidables: recuerdo una clase de literatura en la que el profesor abordaba Don Quijote de la Mancha; de pronto, con un gesto vehemente abre el libro y se embarca a leernos el pasaje donde el Quijote muere. Entonces, el profesor empieza a llorar, llora mientras lo lee, cada vez más desconsoladamente, con un último hilo de voz llega hasta el punto final. Cierra el libro, saca un pañuelo, se recompone un poco y dice: “Hemos perdido a un gran hombre”. En el aula no vuela una mosca, fascinados por la escena. Después íbamos a enterarnos de que en todos los cursos este profesor repetía la misma escena de llanto emocionado en el mismo pasaje del libro. Era su pequeño y pícaro aporte para que nos interesásemos por la literatura.
[...]
Hay tantas clases de docentes como docentes. Una profesora me cuenta esta experiencia personal: en una prueba escrita descubre a una alumna con las manos debajo del banco, se acerca y le encuentra su machete escondido. No se enoja, no le grita, no hace público el hecho, no la pone en evidencia frente a sus compañeros, no la expone para que el resto escarmiente; en el más absoluto silencio le retira la hoja y le pone un 1. Días después, le toma el recuperatorio y, ya al final de la hora, vuelve a descubrir a la chica con las manos debajo del banco. Se acerca, resignada, y encuentra que lo que escondía esta vez su alumna era un ramito de jazmines. Son para usted, le dice, y se lo entrega junto con el examen terminado y con la mayoría de los puntos bien resueltos.Todo chico valora ser respetado, me comenta la profesora, todo chico merece ser respetado. Porque son chicos, y están aprendiendo. " Por Mex Urtizberea



El lector
Pasión por enseñar

Por Mex Urtizberea


LANACION.com | Opinión | Viernes 29 de febrero de 2008